La suela es una superficie reemplazable. Su estado y montaje importan más que una promesa universal de efecto. Anote modelo y problema antes de cambiarla.
La dureza no es un mando de efecto
KAMUI Standard utiliza SS, S, M y H dentro de su propia gama; una M de otra marca no tiene por qué sentirse igual. El análisis de Alciatore no respalda convertir la dureza habitual de una suela de juego en efecto extra a igual contacto y velocidad de bola.
Pueden cambiar sensación, sonido y mantenimiento. Compare una suela bien montada en golpes conocidos. La elección de un profesional no impone dureza, diámetro ni vida útil a todos.
Respete el conjunto de la flecha
Indique al técnico modelo de flecha, suela anterior y problema. Confirme diámetro terminado, perfil y altura según el fabricante. El diámetro del recambio sin instalar puede ser mayor que el definitivo; una moneda no es una especificación universal de curvatura.
Cuero laminado o de una pieza describe construcción, no una clasificación de calidad. Almohadillas, virolas y piezas de carbono pueden exigir procedimientos propios. Si no los conoce, no improvise adhesivos, cortes o lijado.
Registre el estado
Revise borde, unión y cobertura de tiza. Fotografíe deformaciones, separaciones o zonas sueltas para compararlas después. Una suela despegada requiere reparación antes de jugar; raspar la cara no repara la unión.
Trate una superficie vidriada con el método suave indicado. Lijar elimina material: no lo convierta en un ritual tras cada golpe. Fecha, modelo y motivo del cambio resultan más útiles que un plazo inventado de seis meses.